Nota del editor: Algunas citas de este artículo se han traducido del inglés al español.
Read the English version here: ‘It feels hopeless’: Bloomington grapples with aftermath of ICE arrest surge
Joanna Hanner, en su primer año en IU, estuvo en su dormitorio mirando la televisión cuando recibió una llamada de la mamá de su novio.
Servicio de Inmigración y Control de Aduanas había detenido a Manuel Alejandro Nadal-Ortiz, su novio de un año y medio, y no sabía que hacer.
A las 9:45 en la mañana de1 1 de Sept., ICE (por su siglas en inglés) detuvo a Nadal-Ortiz y su amigo César Cepeda Gomez en el estacionamiento de Walmart en el oeste de Bloomington. Ambos Gomez y Nadal-Ortiz son repartidores por Walmart y tienen casos de asilo pendientes de Venezuela según sus familias.
Las detenciones se produjeron en medio de un aumento en los operativos de ICE en Indianápolis y Bloomington.
Los hombres fueron llevados a North Lake Processing Center en Michigan, donde están actualmente según el sistema de localización de detenidos de ICE. Hanner puede comunicar con Nadal-Ortiz con llamadas de video y mensajes de texto pagados, pero dice que son de poca calidad. Cada mensaje de texto cuesta 35 centavos y cada minuto en una llamada de video cuesta 21 centavos.
Según Hanner, Nadal-Ortiz fue dado un uniforme de azul oscuro para llevar, y que les permitía mirar películas y salir afuera a jugar fútbol con las otras personas detenidas. Tambíen quejó de la calidad de la comida y que las porciones se han vuelto más pequeñas desde su llegada.
“Simplemente se ve demasiado triste, deprimido y su cara no tiene buen color,” dijo Hanner.
Hanner y la familía de Nadal-Ortiz están recaudando fondos para un abogado de inmigración en una página de GoFundMe. Hanner espera poder visitarlo pronto en el centro de detención y llevarle su comida favorita — carne guisada.
Mientras tanto, ella está intentando a estar positiva.
“No quiero ponerme muy pesimista, porque no le hace ningún bien a él, porque está encerrado ahí adentro y tampoco puede hacer nada,” dijo Hanner.
El miedo de ICE ha viajado más allá de Nadal-Ortiz y su familia.
María, una residente de Bloomington y miembro de una iglesia local, Iglesia Hispana, dijo que su familia no salió de la casa por una semana después de las detenciones de 1 de Sept.
“Se siente desesperado, como si fuéramos unos delincuentes,” dijo María. “Como teniendo miedo, como si fuéramos gente mala, pero no somos gente mala. No estamos haciendo nada malo, solamente estamos siendo útiles a sociedad.”
Aunque ellos tienen casos de asilo pendientes, siempre tienen en su casa suficiente comida y agua para al menos 15 días, por temor a que el ICE pueda empezar a detener a personas en la zona. Ella sola se siente segura en su casa.
“Ya no estamos tranquilas saliendo,” María dijo. “Vamos a salir con miedo y vamos a regresar con miedo.”
La Bonita Restaurante y Mercado cerró por algunos días después de las detenciones de 1 de Sept., y también la camioneta de comida de Reyes Tacos, según el reportaje del Bloomingtonian. Los dos han vuelto a abrir. La Bodega Latin Market aclaró en las redes sociales que "nuestro personal se encuentra bien," en respuesta a los rumores que circulaban en línea.
Durante la semana pasada, Iglesia Hispana regaló a familias con necesidades como compras del supermercado, pañales y comida para bebés.
“La iglesia se encargó de llevarles a las casas todo lo que necesitaban,” María dijo.
Exodus Refugee, una organización local sin fines de lucro que apoya a los refugiados, también denunció a las detenciones en Bloomington.
“Las medidas de control de ICE en Bloomington y en cualquier otra comunidad de Indiana son innecesarias y no son bienvenidas,” escribió Cole Varga, director ejecutivo de Exodus Refugee, en un correo electrónico dirigido al IDS. “Secuestrar a inmigrantes a quienes se utiliza como chivos expiatorios del deterioro de Estados Unidos es racista y está mal.”
Las operaciones de ICE han aumentado en el estado y más allá de Bloomington lo que llevó al representante André Carson, quien representa a la mayor parte de Indianápolis y del condado de Marion, a enviar una carta exigiendo información sobre las actividades de ICE en Indianápolis.
Lucas González, el coordinador de comunicaciones de la ciudad de Bloomington, escribió en un correo electrónico al IDS que ICE no informa al Departamento de Policía de Bloomington sobre sus operaciones ni sobre los nombres de las personas detenidas.
“Seguimos comprometidos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance, dentro de los límites de nuestra autoridad, para apoyar, cuidar y garantizar la seguridad de nuestra comunidad,” dijo González.
Ryan Pedigo, el capitán del Departamento de Policía de Bloomington, confirmó que el BPD no colaboró en ninguna detención y no tenía conocimiento de operaciones de ICE en Bloomington.
Todavía, María queda determinada a seguir viviendo y trabajando en la ciudad que le encanta.
“Estoy contenta acá en este país,” ella dijo. “Me gustaría permanecer acá por mucho más tiempo.”

